Ir al contenido principal

Hace falta...




Hace falta ser fuego y quemar las entrañas con ira devoradora
Hace falta ser agua e inundar los ojos de aquel al que se le quiebra la garganta
Hace falta ser miserable sufrimiento que clava las uñas en la carne del rostro, que funda la sonrisa con ojos lastimeros, que dificulte la respiración con un nudo en la garganta.

Hace falta revolcarse de aquello que logró traspasar nuestra armadura de orgullo. Revolcarse hasta sorber la última gota de sustancia tóxica y sentirse como un árbol pudriéndose por dentro por la excesiva humedad y los hongos.
Hace falta ser llanto y baba y gritos y manos crispadas y rodillas flaqueando
Hace falta lanzarse a la arena de los gladiadores y aceptar ser maltratado y asesinado

Y al final hace falta ser ave fénix para renacer de las cenizas. Ser la nueva sonrisa de un rostro radiante y los ojos profundos de un hombre cansado pero nunca derrotado.



A.M








Comentarios

Entradas populares de este blog

J.C.

Debo haber tenido entre 8 y 10 años cuando leí por primera vez algo de él. Rebuscando en la biblioteca de mi abuelo, donde me sentaba todas las tardes después de almorzar, encontré un libro de Literatura de esos que usan en los colegios como guía de clase. Debió haber sido un libro que mi tía usó cuando iba al colegio y ahora andaba ahí guardado, yo siempre abría esos libros porque sabía que entre los ejercicios y las preguntas de clase encontraría capítulos de libros o cuentos. A esas alturas había rebuscado tanto que ya solo eso me quedaba por leer, así que fui pasando las páginas hasta que encontré un cuento: La noche boca arriba, se llamaba. Cuando lo terminé de leer quedé maravillada, hasta ese entonces lo más distante de las lecturas de colegio que había leído era Crónica de una Muerte Anunciada, lo demás eran novelas lineales con tramas repetidos (ese era el problema de robarle las novelas a mi tía abuela, todas eran tramas de telenovela). Esa historia era distinta, trasgredía e...

Experimento

ADVERTENCIA: Si yo fuera ustedes no leería esto porque es parte de un experimento que hice luego de quitarme de las 2 redes sociales que más uso. Así que me puse a transcribir algunos de mis pensamientos random del día, esos que me distraen. Sólo he dejado algunos por aquí porque otros eran muy vergonzosos o muy personales. Esto es puro narcisismo, nada que sea interesante. "Ayyyy Primo Nando, quiero amanecer con la manta en el hombro, quiero amanecer con mis amigos parrandeando, quiero amanecer bailando, quiero amanecer gozando, quiero amanecer" (se repite hasta que se me quite de la cabeza, cada vez se canta más extraño) "¿Encontraría a la Maga?" (Inicio del Libro Rayuela, en el que me quedé pensando después de leer un recuento de libros con frases que te atrapan desde el inicio) Odio los comerciales de Youtube!!! (Youtube te voy a extrañar cuando vuelva a la oficina, buaaaaaaa ) Uñas bonitas, uñas bonitas, uñas bonitas, uñas bonitas, uñas bonitas, ...

Cargando el difunto

Hasta ahora no he experimentado el sentimiento de la pérdida de un ser querido, más que cuando mis mascotas dejaron de estar con nosotros, así que no sé muy bien si la comparación que haré ahora tenga de verdad algún sentido pero es el único que le encuentro por ahora. Hace poco se me murió un amigo, de hecho creo que lo maté de a pocos y le di la estocada final con una cachetada (que al final creo que ni le dolió). La culpa no fue enteramente mía, la verdad creo que el más culpable de su muerte fue él mismo. No creo que le haya importado mucho suicidarse como amigo mío, ya hace rato no era exactamente ser mi amigo lo que quería y al final el panorama fue cambiando más hacia un odio sordo y rencor acumulado. Nunca me preguntó qué sentía, nunca me preguntó sobre las cosas del pasado que lo terminaron atormentando, siempre fue él y sus sentimientos, él y sus problemas, y no me molestaba. Lo entendía porque así era él, porque así lo había conocido, porque a pesar de lo hiriente siempre me...